viernes, 16 de abril de 2010

Divino Adiós/ Erick de Armas


Ya se que te vas, que te vas
que no hay marcha atrás
no hay marcha atrás
Vas buscando un sol, sigues tu sol
que no iré contigo
Que no es desamor, dices
no busques razón
Ya se que, este amor fue eternecido.

Te acompañara, mi amanecer
mis deseos de volverte a ver
oye esta canción, es tu canción
llévala contigo
Te regalo un mar, suave
que guíe tu andar, ya se que
continuar no es olvido.

Vuelve a comenzar, busca
encuentra ese lugar, allí donde
veas un sol compartido.
Y verás mi mar
que te va a cantar
Pido, que el recuerdo sea divino.

jueves, 15 de abril de 2010

ALIVIO y RECUERDO (concierto)


Quisiera filtrar todos los recuerdos
que pasen aquellos que lleven tu amor
quiero utilizar una ventisca
que borre mentiras promesas sin cumplir

Tengo la distancia como amiga
el tiempo pasa, hoy puedo elegir
No existen palabras prohibidas
y recordarte, no me hace sufrir

Ya ves, que aquel dolor ha cambiado
aliviado va a durar
ya previne a mis cercanos.
Ya ves, que el miedo lo encierra todo
detrás del mar se escondió
un silencio que gritaba
Ya ves.

martes, 13 de abril de 2010

S.O.S LOREAL O CHANNEL

Los tiempos han cambiado. Tengo que reconocer, que a pesar de pretender ser un luchador contra el izquierdismo extremo, el liberalismo, el todo vale, esa competencia descarada por la celebridad y el poder, no solo ha llegado a ahogar la palabra, sino su honestidad misma.

Eran los años '60 cuando el mundo soñaba, cuando el cinismo "natural" que sin lugar a dudas nos impone nuestra relación con la materia, quedaba ocultado por un ideal. Por entonces, y hasta mediado de los años '80, la poesía o una sutil metáfora, no era algo elitista, sino que todos tarareábamos con ella. La esperanza enriquecía la cultura y con ella el alma. "Para hacer esta muralla, juntemos todas las manos" ",¿Quién dijo que todo está perdido? Yo vengo a ofrecer mi corazón" "Te doy una canción y abro un discurso sobre mi derecho a hablar". En Cuba, la llamada Nueva trova, en Argentina, Charly García, Mercedes Sosa, en España, Ana Belén, Serrat y muchos otros, nos inspiraban en el sueño de un mundo justo.

El origen de esto está en EEUU, en la música folk contestataria del movimiento hippie. De hecho, aquellas primeras canciones del Grupo Experimentaciòn sonora del ICAIC, se escucha claramente la influencia de Jony Mitchell, Tom Rush y Bob Dilan, entre otros.

Todo empezó a morir con la traición de la izquierda. Parece paradójico, pero fue la verdad la culpable. La perestroika, la transparencia, nos rompió la ilusión. La matanza de katyn salió a flote, 20000, repito, veinte mil personas ejecutados por Stalin en una primavera. Lo que llamamos sueño era pesadilla. ¿Cómo sobrevivir ante esto? Desarrollando el cinismo. Cagándose en la promesa.

Hoy la izquierda totalitarista nos sigue traicionando, lacerando el alma, y solo nos queda esperar que Loreal, o Channel, o Dolce&Gabanna, nos pague la esperanza.

sábado, 10 de abril de 2010

DISIDENCIA PRIMITIVA? BLA BLA, MUCHO FUEGO Y POCA LEÑA

Hace pocos meses en Madrid, participé en una manifestación contra el régimen frente a la embajada de Cuba. Eramos una treintena. La embajada cubana se había preparado para el evento. Cerraron ventanas y postigos del edifico sede, y dejaron afuera altavoces que emitían música a todo volumen. Por una de las ventanas entreabiertas, salía el foco de una cámara de vídeo, filmando (o simulando filmar) a los presentes, como para advertirnos, tú y tú, no podrás entrar nunca más a tu país, les tenemos fichados. El habitualmente usado y más siniestro mecanismo de aniquilación jamás empleado: Cortarnos las raíces. Nuestros gritos reclamando: PALABRA, que no es cuestión de otra cosa, quedaron aplatados bajo la música que salía del edificio sede a todo volumen. Tan fuerte que percutía en los tímpanos y nos rompimos las cuerdas vocales intentando dejar pasar en algùn silencio musical nuestro ingenuo pedido. Yo estaba indignado. Si algún vecino pusiese la música a tal volumen, la policía española no se lo permitiría, pero la embajada cubana al parecer tenía el derecho de contraatacar a sus anchas.
Una vez más el régimen nos hacía saber que no va a escuchar nunca crítica alguna.
Al terminar la manifestación, con una sensación de frustración, nos fuimos a tomar unas cervezas cinco amigos, y conversando sobre lo ocurrido, se me ocurre instaurar una discusión para buscar un mecanismo que nos permita hacernos escuchar.
_ Vamos a organizarnos compadritos. Tenemos que buscar la forma de sensibilizar a la gente, de hacer que seamos más de una treintena, que no solo vengan los españoles que están casados con mulatas, que vengan también los jóvenes, los salseros, los artistas, la gente que simpatiza con Cuba, los que estuvieron de vacaciones y saben que todo es mentira. No podemos mostrarnos solo como insatisfechos gritones. Utilicemos la cultura, nuestra música, como hacen ellos, cantemos por la paz, por la palabra. Organicemos un concierto, una fiesta, y luego leamos el poema "Las abarcas desiertas" de Miguel Hernández, o una estrofa de Reynaldo Arenas.
_ Yo no pienso igual, yo creo que lo que debemos es cabildear. -dijo uno de los presentes.
_ ¿Cabildear? ¿Qué significa eso?
_ ¿Cabildear? -me dijo satisfecho de mi ignorancia- Es mostrar tu desacuerdo, es persuadir.
_ Si, de acuerdo, pero vamos a utilizar las armas para ello.
_ Yo no estoy de acuerdo. La cuestión es gritar y decir basta.
_ En efecto pero organicemos algo concreto.
_ Yo se está haciendo.
_ Bueno sí, pero hace falta más, algo que haga que no seamos cuatro gatos desgargantados.
_ Yo pienso que no es así.
_ ¿Qué no es así qué?
_ Lo que hace falta es cabildear.
... y durante una hora estuvimos definiendo el concepto de cabildeo sin decir nada.
Nos fuimos del café aún más cabreados e insatisfechos, sin haber llegado al más mínimo acuerdo.


LA CORDURA



La cordura busco
perder su moldura
pidió un día descansar.
Cambiar de estructura
visitando altura
cansada de comparar.

La cordura pudo
creerse tan segura
y llegar sin preguntar.
No se daba cuenta
que aunque iba desnuda
nadie la veía igual.

La cordura no pudo ser arbitrada
y se llenó de vanidad
Cerró puerta a llaves
ofreció discursos
sin saber dejó escapar
SU LOCURA...
ay qué loco está

La cordura pudo
imponer su figura
y con maña hacer durar.
Y aunque pasó el tiempo
nunca habló de dudas
solo le importó ganar.

La cordura no pudo ser arbitrada
y se llenó de vanidad
Cerró puerta a llaves
ofreció discursos
sin saber dejó escapar
SU LOCURA...
loco, loco
sino aprendiste a dudar
si no sabes tú decirme,
en tu locura hay vanidad.

¿dónde va mi mundo loco?
¿dónde lo vamos a llevar?
locos pasan de una izquierda a una derecha
y ensuciando van detrás,
Qué locura
Basta ya, no puedo más
Quiero romper el silencio
que me impone sin parar.

jueves, 1 de abril de 2010

LA REVOLUCION NO ADMITE DEBILIDADES, NI DEL CUERPO NI DEL ALMA.


"Ahí va la loca", decíamos todos cuando lo veíamos llegar a la escuela con su paso corto y acentuado como si llevara tacones altos. Miraba siempre con una ceja erguida, con un orgullo que nos irritaba, y cuando hablaba exageraba las eses. Todo en él nos espantaba. Objeto de burla para unos y asco para otros a causa de su diferencia y la insistencia con que la reivindicaba. ¿Por qué no disimula el muy maricón? No participaba en ninguna manifestación política, ni venía al trabajo voluntario, ni a las marchas del pueblo combatiente, ni a la plaza de la revolución a escuchar los discurso, y para colmo sacaba buenas notas el muy cabrón. Parecía que hacía todo lo posible para hacerse odiar.
Una tarde, nos sacaron de las aulas para anunciarnos que el profesor de matemáticas era un traidor, que la seguridad del estado había anunciado que se iría por el Mariel en pocos días. Suspendieron las clases. La actividad del día era cumplir con el llamado de la Patria. Todos a la casa del profesor a manifestarle nuestro repudio. ¡Qué vacilón! Diversión y perversión autorizada. Es más, mientras más huevos y piedras tiraras, más revolucionario serías. Los casi 200 estudiantes de todas las aulas salimos a la calle dando saltos de alegría, cantando consignas: "Pa'lo que sea Fidel, pa'lo que sea", agradeciendo a la revolución hacernos tan felices, dispuestos a destrozarle la casa al hijo de puta profesor traidor, y hacerle pagar bien caro aquel regañó o aquella mala nota que nos dio. Uno de los alumnos logró colarse por una ventana de su casa y lo sacó por los pelos, y una vez en la calle, hasta orine le tiramos. (De este último hecho bárbaro, juro que no participé, pero si hablo en términos que conciernen mi persona significa que estuve ahí, que lo vi todo y no dije no. Imposible enfrentarse a una masa enardecida y, por otro lado, la universidad estaba en juego. Ser médico me ha costado caro, muy caro. Dolor y arrepentimiento que no olvidaré con una vida. Que no me hablen de estudios gratis coño)
"La loca" no fue, no participó, y aquello le costó la expulsión de la escuela.
Hace poco, 30 años después me lo encontré en Barcelona trabajando en un bar, y hablando de aquel acto atroz, me dice: "Yo no fui porque a mi la política nunca me interesó". Yo me quedé tieso. Nunca supo que toda su vida era una acción política. Que el único revolucionario era él.

Pd: la foto es actual. En ella está siendo repudiado el periodista Reynaldo Escobar. Solo para mostrar que la violencia de los tiempos no ha cambiado.


lunes, 29 de marzo de 2010

Vivian cayó en la letrina


Fue en la escuela al campo. Como cada año, 45 días de trabajo agrícola bajo disciplina militar. Despertar a las 5:30 am, 6am pase de revista: Todos de pie junto a la litera, talón unido, sábanas perfectamente alisadas, 6:30am en la fila del comedor con el jarrito en mano para recibir el cucharón de leche rusa y un pedazo de pan, 7:00am formación, saludo a la bandera cantando el himno nacional con las rodillas tensas, 7:30 montando en los camiones, y a las 8:00am frente al surco, a trabajar. No bastan las buenas notas, es necesario cumplir con todas las tareas asignadas. La universidad está en juego. Supuestamente estábamos allí para ayudar en la producción, pero los campesinos nos tenían terror porque nuestra ignorancia en agricultura y el desamor con que lo hacíamos causaba más pérdida que beneficio.
Aquel año, el campamento que debía albergarnos había sido arrasado por un desastre natural días antes, pero no nos perdonaron. Habitilaron unas naves que eran antiguos almacenes, lejos de los campos que debíamos cultivar, y dos veces al día hacíamos el trayecto apelotonados en carretas y camiones. Cuando llegamos al improvisado campamento, aún no había ni duchas ni letrinas. Ese mismo día, abrieron un hueco en la tierra de 50mts de largo, lo llenaron de agua a la mitad, lo cubrieron con planchas de madera, unas paredes de guano, y ya está listo nuestro retrete, bajo las estrellas. Aún escucho el crujido de la madera que amenazaba con ceder. Teníamos que coger puntería para cagar entre viga y viga y tener interés que saliese una sola pieza para tener tiempo de salir corriendo cuidando el equilibrio antes que el mojón chocara con el agua pútrida y nos salpicara. A las pocos días, las vigas estaban llenas de mierda por culpa de culos no bien centrados. Una madrugada, se rompió una tabla y Vivian cayó dentro. Los gritos de axilio los oyó el alumno de guardia que dió la alarma y 200 estudiantes nos despertamos súbitamente. Eran las 3am. Tony, el profesor de litertura, le lanzó una cuerda que estaba prevista para el accidente, pero Vivian tenía los ojos tan llenos de mierda que no lograba sujetarla. Todo el campamento temblaba, todos con la boca abierta y las manos en la cara, sus amigas lloraban, algunos empezaron a rezar, otros se tapaban los oídos para no escuchar el espanto que salía de la tierra, los profesores evitando que nos acercásemos, pidiéndonos volver al albergue. Las aguas infernales revueltas por los movimientos desesperados de Vivian, disfundían el hedor. Fue una noche tétrica. Al fin, Juan el grande, se colgó de las piernas como un gimnasta en el trapezio, la cogió por los brazos y la tiró con la fuerza de sus biceps hasta que ella pudo sujetarse de su pantalón, y con Juan de escalerilla lograron sacarla.

Aquella noche nadie pudo volver a dormir. Todos pensamos que ahí acabaría todo, que tomarían consciencia del peligro, que regresaríamos a La Habana, a casa, que la pesadilla había terminado, pero no. Al otro día, repararon el tablado endeble, y por la tarde, como cada día, nos llevaron al surco: "¡A trabajar. Aquí no ha pasado nada!". A partir de ese día muchos de nosotros no volvimos a cagar en la letrina. Nos escapábamos de las rejas del campamento para hacerlo en la maleza. Hasta ahí llegó nuestra rebeldía. La universidad estaba en juego.
Veo con orgulloso que en la Cuba de hoy todo está cambiando. Al menos las DAMAS DE BLANCO se atreve a decir: Basta. Al fin.

A Vivian la mandaron para La Habana. Nunca más la ví, dejó definitivamente la escuela. Dicen que se volvió loca, que no paraba de frotarse con alcohol de forma compulsiva.